Jessi se crió con sus tías, una de ellas era espiritista y como veremos, una gran influencia que permitió que ella se metiera en los caminos que más adelante nos comenta y que están ligadas al esoterismo.

Siempre sentía presencias, empezaron a interactuar con ella a medida que ella empezó a introducirse en el tema extraterrestre, especialmente de los grises en los cuales se interesó.

En su experiencia más fuerte comenta de la cercanía de un ser vaporoso que se introdujo en su cama y quiso tener relaciones sexuales con ella, experiencia típica de los visitantes de dormitorio.



Jessi cuenta de uno de los gurús de la new age que era ufólogo en el que ella notaba que aunque no le gustaba, había algo que la atraía demasiado que sentía que tenía que estar con el tipo, una atracción extrema que claramente tenía que ver con el tipo de relaciones orquestadas. Ella cuenta cómo estaba tan hipnotizada que ella incluso veía como el tipo este cambiaba su voz, cambiaba incluso su apariencia, totalmente poseído pero ella en aquel entonces no captaba que se trataba de walk-ins.
A través de este ufólogo que salía en la televisión promoviendo además terapias holísticas alternativas, fué que ella empezó a introducirse en el sacerdocio de la reina del cielo.

Jessi se introdujo más y más a través de un diplomado de ángeles pero lo que más le llamó la atención y que era lo que ella eligió para "ayudar a los demás", fué a través de las diversas técnicas de sanación como reiki, y la técnica diksha. Daba talleres a las personas para que se guiaran con sus ángeles y siempre la información que estos ángeles le daban era que le pusiera a la gente meditaciones para activar el tercer ojo, sus chakras y la kundalini. Jessi honestamente nos deja ver cuán grande es el engaño y la manipulación, ya que ella creía que estaba trabajando para el Padre y llevando a las personas a su camino, cuando en realidad lo que estaba haciendo era hundirlas en el ocultismo y exponiéndolos a ser parasitados por entidades walk-in.
